HISTORIA N° 1: Chocolate por la noticia



Cada vez que Paula, mi hija, traía un diez del colegio, íbamos al kiosco y le compraba un Tofi. La ceremonia era coronada, obviamente, con un “Chocolate por la buena noticia”. No sé por qué, cuando ella empezó a cursar en la Universidad ya no lo seguimos haciendo. Quizás a ella le daba un poco de vergüenza. No lo sé. Buenas notas no faltaban. Hace unos meses vino a visitarme a casa y me dijo “¿Me comprás un Tofi?”. Como me sorprendió, le pregunté por qué: ella agarró mi mano y se la llevó a la panza mientras dijo: “Chocolate por la buena noticia, abuelo”. (Historia enviada por Jaime, de Nuñez