HISTORIA Nº 14: El truco de la polenta



Cuando teníamos 17 o 18 años, no recuerdo, nos fuimos unos días con los pibes a Gesell. Éramos 6 en un dos ambientes. Creo que hasta había uno que dormía en el baño, jaja. Estábamos en un plan muy gasolero, no teníamos un mango. Algunas chicas del grupo estaban parando cerca, en Ostende, y venían seguido al departamento. Con una en particular, Gina, cocinábamos juntos porque éramos los menos colgados (o los que teníamos más hambre, jaja). Imaginate que dadas las circunstancias, lo que más hacíamos era polenta. En todas sus variedades: sola, con tuco y queso, con salchichas, lo que quieras. Y bueno, como quien no quiere la cosa, polenta va, polenta viene, al final de ese verano terminamos chapando. Hoy, 7 años después, Gina aceptó casarse conmigo. ¿Y sabés qué? Mis amigos ya nos dijeron que en el civil, en lugar de arroz, nos van a tirar polenta. (Enviada por Mauro, Colegiales)