HISTORIA N° 22: El picaflor



Soy lo que mi abuela llamaría un "picaflor". Me enamoro fácil, qué le voy a hacer. Apenas me gusta una chica, voy para adelante. A veces me va bien, a veces no tanto, pero nunca pierdo el optimismo. Y para la primera o segunda cita, tengo un arma secreta: el bocadito Cabsha. Depende cómo venga la cita, elijo el momento para regalarlo y te juro que no falla. Más de una vez he remontado esas citas donde al principio no hay onda, ¿viste? Donde la piba está todo el tiempo con el celular y estás seguro que les está contando a las amigas que sos un nabo. Bueno, para esos momentos, un Cabsha te devuelve al partido. El tema es que de tanto comprar Cabsha, pegamos muy buena onda con la kiosquera. Hoy hacen ya 2 años que estamos de novios. Pero a ella nunca le regalé un Cabsha. Es la única que conoce mi arma secreta (Historia enviada por Gonzalo, de Santa Fe)