HISTORIA Nº 44: A la cama sin postre



Cuando Manuel cumple años, prepararle la torta no es un tema menor. Cada ingrediente, desde el bizcochuelo hasta la cobertura pasando por la decoración, tiene todo mi cuidado y dedicación. Es un gran momento para él y también para mí. Por eso, en el último cumpleaños, me enojé muchísimo cuando vi que faltaba un paquete de Rocklets: es que los tengo contados y me fastidia tener que salir al kiosco a comprar, cuando ya tengo todo para empezar y terminar la torta. Furiosa, lo mandé a Manu al kiosco para que comprara lo que se había comido. De nada sirvió haberse declarado inocente. Y cuando volvió, no faltó el “Ya vas a ver cuándo llegue tu padre”. El problema fue cuando llegó el padre… y confesó haberse comido los Rocklets. Por eso le pedí disculpas a Manu. Y mi marido, a modo simbólico, se fue a dormir castigado sin postre. (Historia enviada por Silvia, de Palermo)