HISTORIA Nº 45: Celos de principiante



Cuando nació mi hija, mi hijo de tres años estaba súper celoso. Por eso una tarde, para tratar de incluirlo en mis tareas (así se sentía mimado), hicimos juntos un bizcochuelo: él me ayudó a batir, a rellenarlo con mermelada Arcor y ¡hasta a decorarlo! Cuando le pregunté a quién le podríamos convidar el bizcochuelo, él dijo sin dudar: “¡A la hermanita, Ma!”. Me morí de amor y hoy me doy cuenta de que no fue casual que fuera el comienzo de una relación muy pero muy dulce entre hermanos. (Historia enviada por Gisela de Guernica)