HISTORIA Nº 58: Mi primer aviso



Aunque hace muchos años que trabajo en una agencia de publicidad, recuerdo perfectamente el primer trabajo que tuve que hacer en la facultad: nos pidieron que hiciéramos un aviso para revistas, con un producto que se usara para cocinar. Yo elegí Aceite Arcor de maíz, porque es el que usaba mi mamá. Estuve varios días pensando, descartando ideas, hasta que llegó el día de la presentación y yo estaba totalmente bloqueado: la perspectiva de mi primera presentación me había puesto en blanco. Fue así que en el colectivo empecé a garabatear algo y, cuando llegó mi turno, presenté dos avisos que decían: “Aceite Arcor: o maíz grande do mundo” y “Un golazo de Arcor a Arcor”. Mis compañeros se rieron y con razón. Yo también me reí, pero de alivio: me había sacado de encima los nervios del debut. Es verdad que los avisos eran malos, pero el profesor fue bueno. Creo que aprobé. Para celebrarlo, le pedí a mamá que me hiciera una milanesa con papas fritas. (Historia enviada por Claudio, de Benavidez)