HISTORIA Nº 62: El té inolvidable



Cuando era chica mi papá me llevaba con él a su trabajo: él era chofer de micros de larga distancia y a mí me encantaba decir: "¡Me voy con mi papá de viaje!" Un día salimos (no recuerdo hacia dónde) pero en la mitad del camino se rompió el micro. Era la madrugada y hacía frío. Mi papá me dijo que había que esperar al mecánico... Me acuerdo que yo tenía miedo porque estaba oscuro y alrededor sólo había campo. Entonces mi papá calienta agua, saca un paquete de Maná y nos sentamos los dos a tomar un té con galletitas. No me lo olvido más. Yo las mojaba dentro de la taza mientras lo miraba a él que hacía lo mismo. Fue tan lindo ese momento que se me fue el miedo. Y es el día de hoy que cada vez que como Maná cierro los ojos y vuelvo a esa noche mágica. Hoy, con 30 años, sigo mojando las galletitas adentro del té y al lado de mis 3 hijos. (Historia enviada por Melina, de Ezeiza)